viernes, 25 de enero de 2013


(Mat 7:13-14) Jesús dijo:Entrad por la puerta estrecha: porque el camino que lleva a perdición es ancho y espacioso; y los que van por él, son muchos. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida; y pocos son los que lo hallan.
Quiero reflexionar un poco, acerca lo que Jesús nos enseñó; la puerta estrecha y el camino angosto; y referirme específicamente al camino angosto, que debemos transitar.
Antes, debemos notar cual es la puerta. Y cuál es el camino, acá pueden verlo claramente:
.(Juan 10:9)YO SOY la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos
Primero, debemos ver muy claro que la puerta es el Señor mismo, el que no entrare por él, no será salvo; no saldrá de sus prisiones (pecado) y no hallará alimento para su alma. Ojo con el versículo que va a leer, mastíquelo, digiéralo muy bien, no avance hasta que no lo haya comprendido
 (Juan 14:6)Jesús le dice: yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al padre, sino por mí.
En segundo lugar, el camino que debemos recorrer, para llegar a nuestro destino final y objetivo (el Padre); es el Señor mismo, nuevamente. Nadie puede avanzar, si no corre la carrera en Cristo; es Cristo el camino que debemos correr, para llegar al Padre.
Teniendo el contexto general claro que acabo de exponer, que la puerta que nos saca de nuestras prisiones (el pecado) es Cristo; y el que nos lleva al Padre, es un camino que es él mismo. Nos preguntamos ahora:¿Qué quiso decir el Señor cuando dijo y angosto el camino que lleva a la vida”?
Nota lo siguiente: No dijo que el camino que lleva a la vida era difícil, ni tampoco dijo que el camino a la vida se estrechaba en el futuro; sino dijo que ese camino era angosto siempre. ¿Qué significa eso?
Primero: El Señor no dijo que el camino se iba angostando, sino dijo que era angosto (se entiende que todo el camino); la característica del camino, era que era angosto; no que será angosto; sino que es angosto de principio a fin. Yo antes pensaba, que lo angosto venía después (eso había escuchado), pero no es lo que él dijo, sino que dijo que era angosto.
Segundo: Mientras caminaba, por un muro de 20 cm de ancho, me di cuenta que para no salirme de mi camino estrecho (la parte superior de ese muro), tenía que estar muy atento, de manera de no desviarme ni a derecha, ni a izquierda, para no salirme. No era difícil el camino, pero si requería de toda mi concentración; pues si daba un par de pasos errados, inevitablemente saldría del camino (eso no quiere decir que luego no lo podría retomar, pero no era la idea salirme de mi camino angosto).
Ahora les puedo compartir mis conclusiones en el Señor:
El camino que tomamos una vez que entramos por la puerta, es el Señor mismo, es decir, debemos andar en Cristo (a lo mejor para estos tiempos la palabra más apropiada no es andar, sino correr) o correr en Cristo.
¿Y cómo andamos (o corremos) en Cristo?
Bueno, siendo guiados POR SU ESPIRITU, es decir, obedeciendo su voz interior que nos habla y enseña todas las cosas. No hay forma de poder avanzar en este camino a las alturas, si nos es por la guía permanente y continua del Espíritu Santo en nosotros; y para eso debemos PONER EL MAXIMO DE NUESTRA ATENCIÓN (mirar, velar y orar), para no desviarnos ni a derecha, ni a izquierda. Ya que debemos notar, que el camino es angosto ahora (y después también lo es); y si hoy transitamos por un camino ancho y espacioso, lo más probable es que nos hayamos extraviado; en alguna parte del camino perdimos la guía del Espíritu Santo interior en nosotros, y debemos diligentemente buscar hoy nuevamente su voz y guía.
Ahora podemos ver que este camino es siempre angosto, y a la vez no es difícil (pero imposible para el hombre natural); pero si requiere de que lo pongamos en el primer lugar de nuestra vida, o perdemos nuestro tiempo. PRIMERO DEBEMOS BUSCAR EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA, Y LAS OTRAS COSAS SON AÑADIDURAS que el Señor nos da según nuestra necesidad real. No hay forma de seguir este camino, sin la guía del Espíritu Santo, y para oírlo, debemos poner toda nuestra atención; para aprovechar bien el tiempo; es una gran oportunidad que tenemos cada día, cada hora, cada minuto y cada instante; no dejemos de oir su voz interior en nosotros cada día, que nos guía a completa santidad, para poder estar ante la presencia del Padre, con gran alegría.
El camino es angosto, es decir, en cada momento necesitamos su guía en nosotros (para no desviarnos), y para eso debemos despojarnos de todo lo que nos pesa, y del pecado que nos estorba. Para poder oír claramente su voz, y avanzar en esta carrera celestial, carrera imposible para el hombre; pero para el que cree, todo es posible.
Escrito por: Martha Duque
¿Por qué, no pedís? La oración es un asunto de gran importancia en la vida espiritual del creyente. Todo cristiano genuino es consciente de esto y por eso ora. Sin embargo, aunque algunos hijos de Dios pasan tiempo orando por numerosos asuntos, sus oraciones no parecen tener mucho efecto. Es como si no hubiesen encontrado la manera correcta de orar. Esto se debe a que aún no han descubierto la llave de la oración.
(S tgo 4:1-3) Pedís, y no recibís; porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Cuando un hijo de Dios tiene una necesidad; ¿qué debe hacer?
Si es verdaderamente hijo de Dios, es decir, reconoce a Dios como su Padre; obviamente debe esperar en El.
Los hijos de Dios NO podemos estar pidiéndole al mundo, NO podemos estar peleando por nuestros derechos, NO debemos tener pleitos por obtener las cosas del mundo; NO debemos envidiar del mundo y combatir por alcanzar las cosas de este mundo; eso está para los hijos del mundo. Los verdaderos hijos de Dios, tienen a Dios como Padre, y eso es mucho más que suficiente. Nada nos faltará con El.
OJO lea despacio,Si somos hijos de Dios, verdaderamente como hijos debemos caminar; Y NO como salvajes luchando por nuestros deseos; sino, todas las cosas debemos pedir a nuestro Padre con acción de gracias, y no afanarnos por nada; ya que si nuestro Padre nos dio su Hijo;
¿Cómo no nos dará todas las cosas?
El mundo se convulsiona, protestan, exigen, demandan, luchan, envidian, codician, se matan, destruyen, por alcanzar las cosas de este mundo.
Hermanos, todo nos pertenece en Cristo; esperemos en El, y si necesitamos algo, pidámosle a nuestro Padre; y no nos hagamos parte de la revuelta y confusión, parte del desenfreno por alcanzar lo temporal, pasando por encima de la voluntad de Dios, y pisando a las personas.
Nosotros tememos una estrategia poderosa para alcanzar lo verdadero (real) y eterno; tenemos un Padre todopoderoso que nos escucha y a El acudimos.
¿Qué más necesitamos?
No necesitamos exigir nuestros derechos, hay quien los exigirá por nosotros; y nos dará lo justo; esperemos en el Señor y su poder.
Quiero llamar vuestra atención un minuto, por algo que en verdad es muy valioso saber y recordar; si me lo permites lo expondré.
Nosotros sabemos que Dios oye nuestras oraciones y que las responde, eso lo sabemos y lo hemos experimentado; las oraciones de fe las oye y nos responde nuestro Padre.
¿Pero sabias que hay algo más que nos enseñó nuestro Señor?; si hay algo más que Jesús nos enseño; y es que no sólo oiría y respondería nuestras oraciones, sino que nuestro Padre nos recompensará por ellas; si, así es; además, de ser oídas y respondidas nuestras oraciones, también seremos recompensados por ellas...... como nos lo dice el siguiente versículo
(Mat 6:6)Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús nos enseñó que nuestras oraciones de fe, secretas a nuestro Padre que está en los cielos; las recompensará en público. Es algo importante de saber; ya que Jesús nos lo enseñó, Dios Padre recompensará cada oración de fe que se haga.
no sólo seremos oídos y el Señor hará lo que pedimos en el espíritu; sino que nuestras oraciones Dios las recompensará...
¿No será mucho? Bueno yo creo que si lo es, ¡es mucho!, pero mucho más de lo que merecemos, imaginamos y entendemos, lo que Dios nos da y nos dará. Pero esto es su palabra;  El lo prometió y El cumple su palabra.
Aprovechemos la oportunidad de renovar nuestra oración para que su Reino cada día se haga más grande acá en la tierra, para su gloria. Amen.
Escrito por: Martha Duque

    lunes, 27 de febrero de 2012

    “Heme aquí, envíame a Mí”

    Muchas veces pensamos en los grandes hombres y mujeres de la Biblia y olvidamos que también fueron seres humanos comunes y corrientes; por poner algunos ejemplos: Abraham era viejo, Jacob inseguro, Lea sin atractivo, José fue abusado, Moisés tartamudo, Gedeón era pobre, Rahab una inmoral, David tuvo una amante y todo tipo de problemas familiares, Jeremías era depresivo, Jonás era rebelde, Noemí era viuda, Juan el Bautista era excéntrico, Pedro impulsivo, Marta preocupada por todo, La samaritana era fracasada en varios matrimonios, Zacarías era impopular, Tomás tuvo dudas, Pablo fue un enfermo, Timoteo era tímido. No era una lista fácil de adaptarse al ambiente, pero Dios los usó a cada uno de ellos para su servicio.

    Según la Biblia todos nosotros fuimos creados para andar en buenas obras que Dios ya preparó de antemano (Efesios 2:10) No tenemos que esperar que una voz del cielo nos hable con nombre propio, y nos diga que tenemos que hacer (como sucedió con Saulo de Tarso). Sino tomar ejemplo de estos hombres que a pesar de su situación, circunstancia, o condición; dispusieron su corazón y respondieron al llamado de Dios “Heme aquí, envíame a mí”, eso generó el cumplimiento de lo que expresa el Apóstol Pablo en el la segunda carta a los Corintios “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en tu debilidad”, Dios es experto en convertir nuestra debilidad en una fortaleza para que Su Nombre sea Glorificado.
    Es un privilegio que el mismo Dios creador de todo lo existente lo escoja a uno como la herramienta para transformar las vidas de muchas personas y de esa manera llegar al conocimiento pleno de Cristo Jesús.
    Es Tiempo de dejar los temores, miedos, o las miles de excusas y responder al llamado “Heme aquí, envíame a Mí”

    …Dios no llama a los capacitados, El capacita a los llamados…
    Autor: Andrés Scöllsz

    miércoles, 15 de febrero de 2012

    "Firmes y Dignos"

    Una de mis películas favoritas siempre ha sido Gladiador, me ha llamado siempre la atención, entre otras cosas por algunas frases o citas, tiene muchas, pero entre ellas, al inicio, cuando se está llevando a cabo la batalla en Germanía, el saludo que utiliza el general Máximo para dirigirse a sus tropas, justo antes de ir a pelear es:

    "Firmes y Dignos"
    Firmes, pues sabían que venia algo difícil, un enemigo fuerte y una batalla campal, pero Dignos, sabiendo que era un honor ser un soldado romano y un honor tomar parte en la conquista.

    Creo que como hijos de Dios, debemos en todo tiempo tener esta actitud, "Firmes y Dignos", Firmes en nuestra fe, en nuestros ideales, en nuestras metas, en nuestra confianza en Dios, en su gracia, pero también Dignos, llevando un buen testimonio, una vida transparente, sin "Colas que machucar", sin doble animo o doble vida.

    Ante cualquier lucha, en la lucha de cada día, recuerda siempre: "Firmes y Dignos".
    Autor: Andrés Scöllsz

    jueves, 21 de julio de 2011

    Ayúdanos a Compartir Buenas Reflexiones

    Te gusta ayudar a los demás, tienes algo que contar que pueda ser útil para la vida de los demás, envíanos tus reflexiones a godisgood4you@gmail.com y así estaremos aportando nuestro conocimiento y nuestras experiencias, para tener un mundo mejor de la mano del Señor.

    martes, 19 de julio de 2011

    Lección del día de hoy: El Rompecabezas del AM❤R

    Generalmente solo vemos lo malo de  las personas. Todos cometemos errores, todos tenemos defectos, nadie es perfecto. Pero siempre hay dos partes. Por eso es Vital reconocer en las personas sus Virtudes, las cosas buenas que te pueden aportar, las enseñanzas que te pueden ofrecer, para que así tengas una relación sana con esa persona…
    …Y a veces decirle las cosas buenas y malas de una buena forma puede cambiar todo, incluso la perspectiva de esa misma persona.

    La Humildad es Vital para Todo: si tú además de reconocer las cualidades y virtudes de otra persona, reconoces tús falencias y las de los demás, y eres capaz de pedir ayuda. Y cuando puedes ayudar a esa persona a mejorar esas cosas en las que está fallando estás haciendo una excelente labor, es más grandioso y  eso de alguna forma  te será recompensado. Esto hace parte de Amar a alguien, no rendirse y soportar flaquezas para ayudar a ser cada vez mejor.

    Todas las personas tenemos algo que Dios ha puesto en nuestras vidas y es glorioso porque es parte nosotros mismos. Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre, ha puesto dones, habilidades y talentos. Pero en todos Él ha puesto una Marca Especial y muchos ni lo sabemos, es como un rompecabezas todos tenemos algo para aportar desde nuestro ser integral.

    Todos Juntos Podemos Armar el Rompecabezas de del AMR que Dios ha depositado en nosotros. Así que todos por muy difíciles que seamos tenemos cosas buenas y malas. Y forma parte de la humildad que no te cueste reconocer las virtudes en uno y en los demás, también los defectos pero tratar de ser equitativos. Tener un concepto adecuado de lo que se es con uno y los demás, y ser capaz de pedir ayuda en lo q nos hace falta.

    AMÉN
    By Shirley Florez and Mauricio Muñoz

    miércoles, 6 de julio de 2011

    Lección del día de hoy: El Leñador


    Un leñador salía diariamente de su cabaña para penetrar en el bosque y talar árboles con el fin de venderlos a un maderero. Tenía fama de ser un trabajador honesto y esforzado. Los primeros días, trabajando con ahinco, consiguió talar veinte gruesos árboles. Manejaba su hacha con destreza y siempre iba por delante de los otros leñadores.
     Los días iban transcurriendo y al cabo de un tiempo,  se iba reduciendo el número de árboles que cortaba, pasando de veinte a dieciocho, después a quince  y por último a doce.
     Debido a este descenso en el número de árboles que talaba, el leñador se cuestionó muy seriamente que le ocurría. Refleionó en voz alta: "Sigo trabajando las mismas horas, con la misma energía y sin fatigarme; no puedo conprender que es lo que ocurre".
     Motivado a esta situación que estaba viviendo y que repercutía muy seriamente en su economía y la de su familia, decidió visitar un pueblo cercano donde vivía un anciano leñador, famoso por su experiencia y conocimiento de como talar diferentes árboles.
     Después de ponerlo al corriente de lo que le sucedía, el leñador aguardó ansioso la respuesta del anciano. Éste, después de escucharlo con atención le dijo:
    "Efectivamente has trabajo con entusiasmo e ilusión, pero acaso no te has fijado que tu hacha necesita ser afilada?"
     Lo mismo ocurre con nuestra mente, la utilizamos para todo, pero necesita ser "afilada" o transformada ya que es el instrumento que nos sirve para "cortar" lo negativo y generar lo positivo. El refinamiento de nuestra conciencia colabora en favor de una vida más plena y dichosa.